Hola Ansiedad.
Hoy, 9 de Julio de 2015 he vuelto a pasar una mala noche, una noche de insomnio acompañado de pensamientos y de de tí, sí, de tí querida ansiedad.
Hoy no has aparecido con toda tu fuerza y la verdad es que te lo agradezco enormemente porque, como ya sabes, tus síntomas no son muy agradables que digamos.
A pesar de que hoy no he podido dormir bien estoy perfectamente lúcida como para encender el ordenador y dedicarte una entrada en mi blog, donde suelo expresar de vez en cuando cómo me siento.
Todo el mundo te dedica malas palabras incluida yo, todo el mundo cree que eres mala y que eres lo peor que puede pasar en la vida de una persona, todo el mundo piensa que estás aquí para destruirnos cuando apareces con tus horribles ataques de pánico y con todos tus síntomas tan característicos como irreales, todo el mundo cree que apareces para hacernos creer que nos estamos volviendo locos y que tarde o temprano terminaremos internados en un psiquiátrico, o que estás en nuestro cuerpo para hacernos creer que algo malo nos está pasando o para causarnos algún daño.
Yo tardé mucho tiempo en darme cuenta de que todas esas creencias son erróneas.
Nadie se da cuenta de que tú vienes por algo, no estás en nuestro cuerpo por amor al arte, estás porque hay algo en nuestra cabecita que hace que te actives en nuestro organismo en modo de alarma para hacernos ver que hay algo que no estamos haciendo bien a nivel de pensamiento, y que tenemos que cambiar esos hábitos y esa forma de pensar que tenemos las personas que padecemos de esto.
Estás aquí porque inconscientemente te llamamos constantemente através del miedo; Miedo a morir, miedo a que nos de un infarto en medio de la calle, miedo a que nos de un ataque de pánico, miedo a hacernos daño a nosotros mismos o a algún ser querido, miedo a no querer a nuestra pareja o a nuestros familiares, miedo a que nos guste una persona del mismo sexo (TOC homosexual)... MIEDO, MIEDO Y MAS MIEDO!!
Te culpamos a tí de todos nuestros males, pero no nos damos cuenta de que somos nosotros mismos quienes provocamos tu aparición, somos nosotros quienes nos provocamos todos esos síntomas y somos nosotros quienes nos encargamos de exagerar esos síntomas cuando aparecen, y todo esto nos hace entrar en ese círculo vicioso de pensamientos, miedos y ansiedad.
Llegar a esta conclusión me ha costado MUCHÍSIMO, aún a veces me cuesta asimilar que esto sea así, pero desgraciadamente lo es.
Somos nosotros quienes con nuestros pensamientos nos provocamos esos ataques de pánico tan terribles que nos muestras, y solo nosotros tenemos la llave para salir de esta situación porque salir de esto solo depende de nosotros, nos guste o no.
Querida ansiedad, se que tú intención es poder liberarte de mi cuerpo, soy consciente de que tienes ganas de salir de mi cuerpo y de mi vida, y se que soy yo la que no deja que te vayas, créeme que mi intención también es liberarte, pero tengo que aprender cómo hacerlo.
Solo te pido un favor; Antes de irte de mi vida para siempre quiero que me dejes un gran aprendizaje, quiero que me enseñes a ser mejor persona y a poder controlarme para poder ser mas feliz.
Intuyo que aún tardarás en irte, pues superar mi miedo no es fácil pero solo depende de mí superarlo y aprender de él, pero te prometo que te liberaré tarde o temprano, solo dame tiempo para aprender de tí y poder dejarte libre.
Sin más, solo me queda pedirte disculpas por tenerte todo el día en mi mente, perdóname por no dejarte descansar como es debido, perdóname por estar todo el día pensando en tí como si fueras un gran amor, porque es cierto que pienso tanto en tí que da la impresión de que eres alguien de quien estoy enamorada.
Gracias por estar ahí siempre que te necesito, para hacerme ver que no estoy haciendo las cosas bien y que tengo que modificar el rumbo de mi vida.
En cierto modo eres como esa amiga cojonera que siempre está ahí para recordarme que tengo que empezar a hacer las cosas bien.
Dame tiempo y obtendrás una respuesta.